Un ticket es una cifra fría. Nada más. Por años, los departamentos de soporte trataron las dudas de las personas como sacos de papas: los etiquetaban, les asignaban un número corrido y los acumulaban en una fila de espera. ¿El objetivo de fondo? Cerrar la solicitud lo antes posible para inflar la estadística del mes, sin importar si el problema de fondo quedaba resuelto. Ese esquema rígido ya no da la talla. Hoy la inteligencia artificial está rompiendo esa lógica de raíz. La